• Babynova

Aceptar a nuestro hijo por lo que es


Photo by Kenny Krosky on Unsplash

Por Shoshana Hernández


Cuando nuestros niños se ubican en una etapa de crecimiento donde ya se puede visualizar su personalidad, intereses y desagrados, es común que no logremos empatar del todo con todo eso que nos están mostrando que son. Es entonces cuando comenzamos a construir peleas con ellos porque nos molestan ciertas acciones. Nuestro nivel de paciencia parece ser excedido con facilidad.


Lo que olvidamos, en ocasiones, es que nuestro niño busca sentirse aceptado por nosotros y valorado por lo que están descubriendo en sí mismos y en su exterior. Nuestros enojos no hacen más que provocar gritos, llanto y un desgaste de energía que a ti te dejará sin aliento.

Y, aunque parece difícil, la solución a todo esto está en un elemento principal: observar la realidad a través de los ojos de tu niño.


¿Cómo lograré entenderlo?

La compasión con nuestro hijo es un punto de partida que no debemos olvidar. Puede resultar complicado, pero con frecuencia olvidamos que, como adultos, miramos el mundo de distinta manera. Basta con entender la perspectiva de nuestro pequeño para encontrar las soluciones adecuadas (y evitar la violencia verbal y física) a los comportamientos que no entendemos.


No se trata de aceptar todo lo que haga. Evidentemente hay comportamientos que no pueden ser permitidos porque desatarán modales incorrectos y debilidades en nuestros niños. Es, en realidad, aceptar que detrás de cada acción hay un mensaje que están tratando de comunicar.


Cuando nuestro hijo arrebata un juguete a otro no significa que sea egoísta o malvado. Tal vez, si nos ponemos en sus zapatos, comprenderemos que lo único que desea es tener a su alcance justo ese juguete y en ese preciso instante. Es ahí cuando nosotros debemos explicarle por qué no puede quitar de las manos de otro niño algo que está usando. Decirle la importancia de compartir y proponer soluciones.


Esa fórmula funciona con todos sus actos: cuando saca la lengua a un desconocido, no quiere saludar, te muerde. En todo lo que hace hay algo que está comunicando. Al ser un niño, aún no cuenta con las herramientas necesarias para emitir un mensaje claro y directo. Por eso, la tarea que te corresponde es interpretar lo que trata de decir y, en lugar de regañarlo e intimidarlo, guiarlo hacia una solución.


No eres un juez, eres su guía

Un error que sucede cuando comenzamos a tratar de ver todo a través de la mirada de nuestro niño, es que, en lugar de hacer eso, comenzamos a observar desde nuestro juicio y no lo aceptamos como es en su totalidad.


“¿Cómo haré que mi hijo se interese más por el arte?”, “¿Cómo podría hacer que mi niño sea menos inquieto?”. Son preguntas que, posiblemente, han aparecido en tu mente cuando conoces a los niños de tus amigos y notas que son distintos.


La aceptación hacia nuestros pequeños empieza desde detalles como ese. NO debemos hacer que nuestro hijo se interese más por el arte. NO debemos preguntarnos cómo calmar su curiosidad. Se trata de aceptar que, quizá, sus talentos son otros. Dejemos de comparar, de juzgar. Recordemos que todos, cuando nos sentimos aceptados por lo que somos, creamos vínculos de amor. Tu niño no necesita un juez, necesita un apoyo y guía. Y si no eres tú, ¿Quién?


¡ÚNETE A NUESTRA COMUNIDAD!

Estarás en una tribu de mamás que se atreven a ser diferentes y que están dispuestas a criar a hijos grandiosos para que ellos a su vez cambien el mundo. ¡Es muy sencillo! Solamente tienes que llenar el siguiente formulario. bit.ly/Comunidadbaby

+5215611827983

Calle Tacuba Centro Histórico, CDMX, México 

Síguenos en:

Facebook babynova